Argon18 Anti Matter: Cuando el gravel se fusiona con la velocidad
Tiempo estimado de lectura: 9 minutos
Cuando una marca nos ofrece la posibilidad de probar una nueva bicicleta, no siempre tenemos la oportunidad de hacerlo durante un tiempo lo suficientemente prolongado. La mayoría de las veces solo contamos con unos días para hacernos a la bici y sacar conclusiones a partir de nuestra experiencia.
En esta ocasión, hace ya unos meses os adelantamos un primer artículo de presentación de la nueva Argon18 Anti Matter y, ahora, tras muchos kilómetros encima de ella, os compartimos un test a fondo.
Radiografía del montaje
Antes de empezar a hablaros de las sensaciones y valoraciones que hemos obtenido al rodar con la Anti Matter en diferentes terrenos y situaciones, nos gustaría daros una imagen clara de cómo era el montaje de la unidad que hemos probado.
El cuadro Argon18 Anti Matter con acabado Iridium Silver es talla S; según la marca, equivaldría a una talla 51-53. Viene con una horquilla aerodinámica con un paso de rueda de hasta 55 mm, que, vista desde la posición de rodar, resulta impresionante. Las líneas trazadas en el cuadro para reducir la fricción con el aire resultan realmente espectaculares. Se aprecian tanto en la parte delantera (pipa de dirección, horquilla y tubo diagonal) como en la zona del eje de pedalier y, por supuesto, en la parte trasera, con las vainas al más puro estilo de una bici de pista o de contrarreloj.
Como ya mencionamos en el artículo de presentación de la Anti Matter, la marca diseñó esta bici como si de un ecosistema se tratara; por lo tanto, los componentes también han sido parte de este proceso de creación, específicamente para este modelo. Como resultado, un cockpit bautizado como Atten CHB-01, formado por manillar y potencia integrados, con un ancho de 360 mm y un diseño aerodinámico a juego con el resto del conjunto. En la misma línea, encontramos una tija de carbono, también aero, con un retroceso de 20 mm, acompañada de un sillín Repente Quasar CR 2.0 de 129 g.
La transmisión que monta es una SRAM Red XPLR, con plato de 44 dientes y modelo aero, también de SRAM, junto a una piñonera de 10-46 y patilla SRAM UDH. Recordemos que la Anti Matter está pensada específicamente para monoplato y permite montar hasta un plato de 52 dientes, solo apta para los más fuertes. En la caja de pedalier “oversized” encontramos un CeramicSpeed T47, que nos encanta y es garantía de éxito.
A nivel de ruedas, incluye de serie las ya conocidas ZIPP 303 XPL SW, unas ruedas de carbono que ofrecen muy buenos resultados y se alinean perfectamente con el resto de la bicicleta. Venían montadas con unas Schwalbe G-One RS PRO TLR de 45 mm y, pese a que al inicio parecían tener poco grip, a medida que hemos ido rodando con ellas nos han sorprendido gratamente.
Por último, pero no menos importante, la Anti Matter viene con una bolsa de cuadro, customizada y diseñada en colaboración con Apidura, que se ajusta a la perfección y permite rodar a la máxima velocidad sin perjudicar la aerodinámica de la bici. Los portabidones, diseñados también a juego con la bici, están pensados para ser aerodinámicos y 100% funcionales, en especial el que queda justo bajo la bolsa, lo que permite acceder a él de forma lateral. Además de los anclajes para los dos portabidones y la bolsa, que vienen por defecto, dispone de tres puntos adicionales.
El conjunto, con pedales Shimano SPD, bolsa de cuadro y soporte para ciclocomputador, tiene un peso total de 8,350 kg. Nada mal si tenemos en cuenta que hablamos de un cuadro de gravel con notables rasgos aerodinámicos.
Del papel al terreno de juego
La apuesta que Argon18 ha hecho con esta bicicleta es, sin duda, inmensa. El desarrollo y el trabajo de ingeniería detrás de la Anti Matter para convertirla en la más veloz de la categoría en su catálogo son descomunales. Estéticamente, cuando la ves en persona por primera vez, necesitas unos segundos para digerir lo que tus ojos ven. La enorme horquilla y todos los rasgos aerodinámicos de la bici, junto con los tirantes traseros, la convierten en una pieza única. Sin excepciones, la marca ha querido llevar el gravel de competición a otro nivel, y creemos que lo ha conseguido.
La mayoría de las veces, cuando recibes una bici para probar, suele venir con la horquilla sin cortar y, por defecto, con el manillar en la posición más alta. Un detalle que nos gustó al recibir esta bici en nuestras instalaciones fue que el manillar iba a ras del cuadro. Sin espaciadores por ningún lado, completamente limpia y con solo una posición posible: la de máxima aerodinámica.
Desde la primera pedalada puedes apreciar su rigidez y la gran aceleración que ofrece. Nos hemos sentido muy cómodos usando la Anti Matter y reconocemos que la posición es exigente y que, si no estás acostumbrado a ir tan metido en la bici, tal vez necesites un poco de adaptación al inicio. En nuestro caso, esta posición nos invita a ir siempre con predisposición para dar lo que nuestro estado físico nos permite. En otras palabras, es como ir siempre con el modo full-gas activado.
En terrenos llanos, la bicicleta vuela, y más si llevas unos neumáticos y una presión de aire acertados para la ocasión. En descensos, con la horquilla tan grande y aerodinámica, puedes notar cómo el aire circula a través de ella. Nos recordó a la primera vez que montamos unas ruedas de más de 50 mm de perfil en el velódromo y necesitabas unos segundos para acostumbrarte a combatir el viento y, a la vez, aprovecharte de él. Algo curioso de la horquilla también es que, desde la posición del manillar, se ve gigante y nos gusta, pero debes tener en cuenta que cualquier neumático que en otra bici se vería suficientemente ancho, en la Anti Matter, con capacidad de hasta 55 mm, parecerá poca cosa.
Si pasamos al comportamiento de la bici en terrenos más técnicos, consideramos que satisface gratamente las expectativas, aunque este aspecto siempre es muy relativo. Esto puede depender en gran medida de la habilidad del ciclista, del terreno, de la presión y del tamaño de los neumáticos, entre otras variables.
Llegados al momento de las ascensiones, en las subidas largas la bici sigue mostrando un comportamiento muy bueno. Quizá el punto más crítico sea el desarrollo que elijas para la transmisión, que, al ser 1x, no deja margen de error, por lo que tendrás que escoger muy bien en función de la estrategia de carrera que hayas preparado.
Nuestra lectura final
Cerramos como empezamos el artículo. Tener la suerte de probar bicis como esta es una auténtica fortuna y nos sentimos agradecidos por ello. Creemos que la Argon18 Anti Matter ha sido creada con una intención clara, lo cual queda patente desde el primer momento. Lleva el gravel de alta competición a otro escalón y estamos seguros de que la marca canadiense puede estar más que satisfecha con el trabajo realizado.
Evitamos concluir una prueba con puntuaciones o valoraciones que incluyan aspectos positivos y negativos; sin embargo, sí nos gusta ser objetivos y transparentes con las marcas con las que trabajamos y, en especial, con nuestros lectores. Por ello, a pesar de que la Argon18 nos ha parecido un auténtico misil de combate, en este tiempo también hemos visto algunos detalles a tener en cuenta a futuro. Obviamente, siempre con afán de aportar y de ser constructivos con nuestra opinión.
Rodar con esta bicicleta ha sido todo un placer y hemos disfrutado como enanos desde el primer minuto. Cómo reacciona al acelerar en un sprint o lo bien que baja en los descensos son solo algunas de las cualidades que destacaríamos de la Anti Matter; pero si lo que buscamos es una bici relajada y pensada para aventuras, quizá esta no sea tu bici ideal. Es reactiva, muy rígida y diseñada para volar sobre las pistas de gravel, lo que exige cierta exigencia física y técnica, no siendo apta para todos los públicos.
El detalle de la colaboración con Apidura para integrar la bolsa en el cuadro nos parece muy positivo y acertado. Creemos firmemente que suma más que resta y que, en carrera, puede ser muy práctico tener herramientas o comida a mano. Además, es fácilmente desmontable y, con solo dos tornillos, podríamos retirarla de la bici. Por otro lado, si no estás acostumbrado a rodar con ella y no gestionas bien la carga que llevas en el interior, puede llegar a estorbarte en algún momento. No hablamos de nada crítico, pero sí de tenerlo en cuenta.
En línea con lo anterior, por la talla de la unidad que probamos, encontramos que el bidón y la bolsa, en ocasiones, no convivían del todo como nos gustaría.
Han sido unos meses de rodar mucho con ella: salidas exprés, aventuras improvisadas, tiradas largas, incluso nos hemos puesto algún dorsal con ella. En todos los casos hemos disfrutado mucho. Esperamos que la marca comience a recoger todo lo que se ha sembrado durante estos meses. Desde aquí, esperamos que este artículo os sea de gran ayuda para saber más acerca de la Anti Matter y os invitamos a que, si tenéis la oportunidad de verla en persona o probarla, no lo dudéis ni un segundo.