El nuevo Journey Rack de Tailfin acerca su visión del bikepacking a un público más amplio
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Cuando Tailfin lanzó su sistema AeroPack original hace casi una década, cambió la forma en que muchos ciclistas concebían el transporte de equipaje en bicicleta. La industria no tardó en darse cuenta, y desde entonces, los portaequipajes de eje y los sistemas de carga híbridos han proliferado, con marcas que compiten por ofrecer su propia interpretación de la idea que Tailfin ayudó a popularizar.
Aunque el AeroPack original de carbono se convirtió en un producto de referencia, su elevado precio inevitablemente lo hizo inaccesible para muchos ciclistas. El Alloy Rack era la versión más asequible, y este producto superventas ahora tiene un sucesor. Con el lanzamiento del nuevo Journey Rack que vimos en exclusiva en la Sea Otter Classic, Tailfin ofrece un sistema de portaequipajes trasero más versátil y compatible que pone gran parte de la funcionalidad característica de la marca al alcance de un público más amplio.
Un nuevo capítulo más allá del Alloy Rack
La empresa británica insiste en que este nuevo lanzamiento es mucho más que una simple actualización. Según Tailfin, casi todos los componentes principales se han rediseñado tras años de comentarios de ciclistas y pruebas en condiciones reales.
Fabricado en aluminio 6061-T6 en lugar de carbono, el Journey Rack sacrifica parte del atractivo exótico de los sistemas insignia de la marca, pero lo compensa con practicidad, modularidad y un precio de entrada notablemente más bajo. Y lo que es más importante, lo hace sin renunciar a las características que hicieron relevante a la marca desde el principio.
Para quienes tienen bicicletas de todo tipo
Una de las mayores fortalezas de Tailfin siempre ha sido la compatibilidad. Mientras que muchos portabultos aún tienen dificultades con geometrías agresivas de gravel o bicicletas de montaña de doble suspensión, el Journey Rack continúa basándose en la arquitectura patentada de Tailfin con montaje en el eje.
En lugar de depender principalmente de los agujeros del cuadro, la carga se transfiere a través del eje trasero y la rueda, lo que reduce la tensión en el cuadro y permite que el portabultos funcione con una enorme variedad de bicicletas.
Para los ciclistas que alternan con frecuencia entre rutas de un día sin ir cargados y aventuras con todo el equipaje necesario, la funcionalidad quick-release sigue siendo una de las características más destacadas. Tailfin afirma que el Journey Rack se puede instalar y desmontar en segundos sin herramientas, permitiendo además la rápida extracción de la rueda trasera en caso de pinchazo. Este es un aspecto en el que muchos sistemas de la competencia aún se quedan cortos.
Mayor utilidad, mayor modularidad
La nueva plataforma superior de aluminio ofrece una superficie de carga más amplia y estable, mientras que los tres soportes de montaje laterales permiten acoplar portabultos, bolsas impermeables u otros accesorios. El portabultos también es compatible con alforjas tradicionales de otras marcas, además del propio ecosistema de equipaje de Tailfin.
Esta mayor compatibilidad resulta especialmente relevante en un momento en que muchos ciclistas combinan desplazamientos diarios, rutas por caminos de gravel, cicloturismo ligero y bikepacking en la misma bicicleta. En lugar de obligar a los ciclistas a usar un sistema totalmente propietario, el Journey Rack parece diseñado para adaptarse al equipo existente. Además, es el único portabultos trasero con quick-release que también es plegable.
También valoramos positivamente las opciones de montaje de luces, ya que hasta ahora no sabíamos dónde colocar nuestra luz trasera. Otro inconveniente personal se ha solucionado sustituyendo el antiguo conector de la tija del sillín por un sistema de montaje en V.
Tailfin ha priorizado la durabilidad a largo plazo con una construcción totalmente modular que evita las piezas de plástico remachadas. Los componentes individuales se pueden reemplazar o reparar con el tiempo, algo cada vez más valorado por los ciclistas que invierten en equipamiento de alta gama diseñado para resistir años de uso intensivo.
Quizás el aspecto más interesante del Journey Rack sea las pocas concesiones a pesar de su precio más asequible. La versión con alforjas soporta hasta 32 kg con un peso de 740 g, cifras que la sitúan a la altura de muchos portabultos de liberación rápida ya consolidados en el mercado. La versión sin alforjas pesa tan solo 580 g, manteniendo una capacidad de carga de 22 kg.